
Stunning scenery while hiking (Eng/Esp)
@saavedraa
Posted 22h ago · 4 min read
During my recent hike up Pan de Azucar Hill, I took the opportunity to capture images of a splendid panoramic view of this part of the city. Among the structures that stood out were the Santa Ana Church, a religious site located in the community of Caigüire, as well as the former headquarters of the University of Oriente’s Rector’s Office; and, of course, the sea dominated the scene.


From the heights, one can see the roofs of the homes in Caigüire; the various roofing materials and their colors blended with the blue of the sky, creating colorful mosaics. Although it may seem close from this vantage point, there is actually a considerable distance between all the points of reference, including Manicuare, which looks nearby but is actually more than a half-hour boat ride away.


The view from up here is definitely very different; everything looks calm, a tranquility accentuated by the harsh midday sun. This part of the hill is barren, which, combined with the view, reminds me of the feelings I experienced during my visit to San Antonio de la Eminencia Castle.


The flora and fauna are scarce; indiscriminate logging and unregulated housing construction have left much of Pan de Azúcar Hill devoid of green spaces, which is why no wild animals are seen roaming the area. It will be difficult for vegetation to return due to deforestation and pollution; I saw neither shrubs nor birds during this exploration, only faded xerophytic plants along the path.


From this vantage point, I could also see a small pool high up on the hill—human creativity knows no bounds. It truly is a treat to spend an afternoon at this pool, surrounded by family, while watching the city go about its daily hustle and bustle.


En mi reciente recorrido por el cerro Pan de azúcar aproveché para capturar imágenes de una espléndida vista panorámica de esta parte de la ciudad. Entre las estructuras que se destacaban están la iglesia Santa Ana, recinto religioso que se encuentra ubicado en la comunidad de Caigüire, también la antigua sede del Rectorado de la Universidad de Oriente y, por supuesto, el mar se presentaba como dueño del escenario.


Desde las alturas se puede observar los techos de las viviendas ubicadas en Caigüire, los diversos materiales de los techos y sus pinturas hacían juego con el azul del cielo, creando mosaicos coloridos. Aunque parezca cerca, según la perspectiva visual, existe una distancia considerable, entre todos los puntos que se toman como referencia, incluyendo Manicuare, que luce próximo, pero resulta que está a más de media hora de recorrido en bote.


Definitivamente desde las alturas la percepción es muy distinta, todo luce en calma, una tranquilidad que acentúa el inclemente sol del mediodía. El cerro en esta parte es árido, lo que, unido a la vista, me lleva a recordar las sensaciones experimentadas en la visita al castillo San Antonio de la Eminencia.


La fauna y la flora es escasa, la tala indiscriminada y la construcción de viviendas sin urbanismo dejó a buena parte del cerro Pan de Azúcar sin áreas verdes, razón por la cual no se advierten animales silvestres merodeando. Será complicado que la vegetación retorne debido a la deforestación y la contaminación, ni arbustos ni pájaros observé en esta exploración, solamente plantas xerófilas descoloridas se veían por el camino.


Desde este plano también pude apreciar una pequeña piscina en las alturas, la creatividad humana no tiene límites. De verdad que es un acierto disfrutar de una tarde en esta alberca, rodeado de la familia, mientras se contempla la ciudad sumergida en su ajetreo cotidiano.


✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.