
bible
Reconociendo nuestra humanidad
Hay momentos en nuestras vidas que recibimos señales que estamos caminando por un camino peligroso y debemos buscar a Dios, una de esas señales es cuando justificamos el pecado.
12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
1 Corintios 10:12
Estoy seguro que más de una vez hemos visto a un hermano trastabillar y ceder al pecado y también estoy seguro que puede ser muy tentador juzgarlo pero ahí es cuando debemos recordar que en algún momento nosotros hemos pasado por lo mismo y con frecuencia solemos tropezar. Somos conscientes de que delante de Dios somos justos. Pero así como el apóstol Pablo nos enseña debemos reconocer en todo momento que el pecado mora en nosotros siempre.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Romanos 7:20
Es por eso que cada uno de nosotros no podemos descuidarnos, como hijos de Dios debemos estar alerta de no tropezar y esto es mucho más frecuente cuando ignoramos que nuestra naturaleza ha sido vendida al pecado. Ésa es la herramienta que usa el enemigo, utiliza nuestra debilidad y nuestra vulnerabilidad a tropezar. No debemos descuidar nuestros pasos y mucho menos nuestros pensamientos. Cuando buscamos excusas para justificar aquello que hemos hecho estamos dando lugar al pecado. El camino correcto es reconocer que hemos pecado, arrepentirnos y apartarnos de él.
Si en este momento tú eres esa persona que está justificando el error que cometiste, inmediatamente vuelve al señor reconociendo tu pecado y sobre todo haciéndote responsable por lo que hiciste. Cuando hablamos de arrepentimiento, estamos hablando de cambiar esa manera de pensar tomando un rumbo, dando un paso hacia un camino totalmente diferente. En este caso dando el paso en dirección a Dios orientando no solamente nuestros pies sino nuestros pensamientos y nuestra visión hacia Dios.
Así el primer paso es arrepentirnos y reconocer el pecado y como siguiente paso que no es fácil es simplemente dar gracias a Dios porque nos ha dado luz y nos permitió dar un paso cierto, agradecidos por la experiencia y por lo que significa reconocer el pecado en nuestra naturaleza. Debemos reconocer en todo momento que todo lo que Dios hace lo hace por amor a nosotros y en todo momento busca restaurar la comunión con él. Aunque la corrección en algunos momento puede hacer dura o dolorosa, todo lo que Dios desea para nosotros es simplemente para nuestro bien.
Muchas Gracias por compartir esta lectura, deseo que el Espíritu Santo de Dios traiga revelación de su palabra a nuestras vidas.
